CAMBIOS EN LA ADOLESCENCIA: UNA PERSPECTIVA BIO-PSICO-SOCIAL

CAMBIOS EN LA ADOLESCENCIA: UNA PERSPECTIVA BIO-PSICO-SOCIAL

Existe una creencia extendida de que la adolescencia es una etapa caracterizada por la rebeldía, sin embargo, se ha demostrado que algunos de estos comportamientos están estrechamente relacionados con los profundos cambios hormonales y neurológicos que ocurren en esta etapa del desarrollo.

Cuando hablamos de adolescencia, nos referimos a la etapa que transcurre entre la infancia y la edad adulta y tiene la misma importancia que ellas, presentando unas características y necesidades propias (Güemes-Hidalgo, Ceñal González-Fierro, & Hidalgo Vicario, 2017).

Ésta se divide en tres:

Adolescencia temprana (desde los 10 hasta los 13-14 años)

Adolescencia media (desde los 14-15 a los 16-17años)

Adolescencia tardía (desde los 17 a los 18 años).

En todas ellas no surgen únicamente cambios corporales, sino que hay modificaciones en el aspecto bio-psico-social, ocurriendo en un corto periodo de tiempo.

Perspectiva biológica

Estudios de imagen cerebral revelan un adelgazamiento progresivo de la substancia gris que progresa desde las regiones posteriores del cerebro hacia la región frontal, que están asociadas con funciones de alto nivel, como la planificación, el razonamiento y el control de impulsos, aunque es habitual que las ganas de explorar superen al conocimiento de los riesgos asociados a ciertas conductas que puedan perjudicar su salud. También se observan cambios en los ejes hormonales: el hipotálamo-hipófisis-gonadal, el hipotálamo-hipófisis-adrenal y el eje ligado a la hormona de crecimiento (Diz Iglesias, 2013). Es importante destacar que, aunque se tiende a pensar que las conductas del adolescente son totalmente voluntarias, se ha demostrado que estos cambios justifican ciertas acciones relacionadas con el aumento de la impulsividad y las conductas de asunción de riesgos.  

Perspectiva psicológica

Adolescencia temprana

Tal y como afirma Gaete (2015), se caracteriza por la existencia de egocentrismo, el cual constituye una característica normal de niños y adolescentes, que disminuye progresivamente, dando paso a un punto de vista sociocéntrico (propio de la adultez) a medida que la persona madura. El adolescente se encuentra muy centrado en su propia conducta, cambios corporales y apariencia física, y asume que los otros tienen perspectivas y valores idénticos a los suyos, pudiendo aparecer labilidad emocional. Comienza a surgir el pensamiento abstracto y a su vez comienza a interesarse más por los iguales, disminuyendo el interés hacia la familia.

Adolescencia media

En esta etapa, continúa aumentando el nuevo sentido de individualidad. Sin embargo, la autoimagen es muy dependiente de la opinión de terceros. El joven tiende al aislamiento y se incrementa el rango y la apertura de las emociones que experimenta. Hay una tendencia a la impulsividad y un incremento de las habilidades de pensamiento abstracto y razonamiento, por lo que ya no acepta la norma hasta conocer el principio que la rige. No existe otra etapa en la que el grupo de pares sea más poderoso e influyente. (Gaete, 2015).

Adolescencia tardía

Gaete (2015), refiere que la identidad se encuentra más firme, se adquiere aptitud para tomar decisiones de forma independiente y para establecer límites, y se desarrolla habilidad de planificación futura. Por lo que respecta a la cognición, existe un pensamiento abstracto firmemente establecido. El desarrollo social en esta etapa se caracteriza por una disminución de la influencia del grupo de pares, cuyos valores se hacen menos importantes a medida que el adolescente se siente más cómodo con sus propios principios e identidad.

Es natural que, ante los múltiples cambios que ocurren durante la adolescencia, las familias perciban ciertas tensiones. No obstante, es fundamental comprender las transformaciones propias de esta etapa, ver más allá de la mera conducta, y así brindar el apoyo necesario en la búsqueda de autonomía e independencia del adolescente, acompañándolo en su transición hacia la adultez.

Comprender la adolescencia no es solo una opción, sino una necesidad: formarse permite a los padres guiar, apoyar y fortalecer el vínculo con sus hijos en una etapa clave de su desarrollo.

En Neuralfit, estamos para ayudaros.

Referencias

Diz Iglesias, J. L. (2013). Desarrollo del adolescente:aspectos físicos, psicológicos. Pediatría Integral, págs. 88-93.

Gaete, V. (2015). Desarrollo psicosocial del adolescente. Revista chilena de pediatría, págs. 436-443.

Güemes-Hidalgo, M., Ceñal González-Fierro, M. J., & Hidalgo Vicario, M. I. (2017). Desarrollo durante la adolescencia: Aspectos físicos, psicológicos y sociales. Pediatr Integral, págs. 233-244.

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