Hoy queremos mostraros una terapia que nos gusta llevar a cabo y que nuestros usuarios utilicen y conozcan, es la terapia por restricción del lado sano (Constraint-induced movement therapy, CIMT).
Esta terapia consiste en realizar una restricción de uso del lado sano mientras se realiza un entrenamiento de tareas específicas, de manera intensa y estructurada para prevenir o superar el desuso aprendido a través del uso intensivo del miembro afecto.
Esta técnica ha sido probada y estudiada en sujetos que han sufrido un Ictus. El Ictus, cada vez más conocido en nuestra población, es la principal causa de discapacidad en muchos paises occidentales ya que el 80% de los pacientes sobreviven a la fase aguda pero un 30-60% presentará algún tipo de limitación en el miembro superior, el cuál a menudo tiene un proceso de recuperación muy lenta.
La últimas publicaciones científicas sobre esta terapia nos hablan de que esta terapia es más notoria en pacientes con Ictus crónico de leve a moderado. Y que el uso intensivo del miembro afecto un 90% de las horas del dia producía cambios a nivel cortical mediante un uso en actividades de la vida cotidiana y de una manera donde no apareciesen compensaciones.
La restricción del lado sano puede realizarse mediante varios métodos como:
- una manopla
- un cabestrillo
- una férula de reposo de la mano
- un medio guante.


El objeto utilizado se quita para actividades como es el aseo o actividades que el equilibrio se ve comprometido.
La terapia se basa:
- tareas repetitivas, son actividades funcionales que se repiten en un tiempo determinado.
- tareas adaptadas (shaping), es el componente principal de la técnica, se basa en el entrenamiento paulatino de una tarea desglosada con la consecución de objetivos sucesivos. La ventaja del shaping es que el paciente aplica lo que aprende en la sesión a su medio habitual e incluso a veces lo generaliza a otros movimientos diferentes a los entrenados.


Esta terapia no solo se basa en el Ictus, aunque si es cierto que la mayoría ha sido estudiada en esta población, pero además ha sido probada en parálisis cerebral, con resultados positivos para su uso. También ha sido estudiada con traumatismos craneoencefálicos, esclerosis múltiple, afasia, distonía de la mano y dolor del miembro fantasma.
Esperamos que os haya gustado y servido esta información sobre una de nuestras intervenciones.
Muchas gracias por leernos 🙂