Hoy os presentamos una investigación de 2017 que aborda la relación entre las capacidades cognitivas y la actividad física tras un ictus. Es un tema de creciente interés en la comunidad científica, ya que está «salud-cerebral» está estrechamente ligada con la calidad de vida. ¡Vamos a ello!

Tras un accidente cerebrovascular (ACV/Ictus), un 83% de las personas sufren alteraciones cognitivas, reduciendo su calidad de vida y acelerando su deterioro funcional, y por tanto, incrementando el riesgo de una vida dependiente. Dada su prevalencia, y según los autores de este estudio, debido a la ausencia de tratamientos farmacéuticos con cierto grado de efectividad para el deterioro cognitivo y para la demencia, es necesario identificar alternativas para mitigar los efectos cognitivos de un ACV.
Según este estudio publicado en Stroke en 2017, y apoyándose en estudios anteriores, la actividad física (o ejercicio físico) podría ser una alternativa factible. La actividad física (AF) es accesible y low-cost, lo que podría representar un tratamiento accesible que preservase o restaurase las capacidades cognitivas tras un ACV.
«Tras un ictus, el 83% de las personas sufren alteraciones cognitivas […] y la actividad física podría ayudar a preservar y/o restaurar las capacidades cognitivas»
Y es que ya se han publicado investigaciones donde, realizando una AF estructurada, se mejoraron las funciones cognitivas en otras poblaciones susceptibles de sufrir un deterioro cognitivo (como adultos mayores sanos y/u otras con demencias diagnosticadas). Según ciertos estudios, también las personas que han sufrido un ACV podría beneficiarse de estos efectos de la AF. Ya en 2012, otra investigación reveló un efecto (pequeño) beneficioso de la AF en la cognición global, defendiendo así la práctica de AF para mejorar las capacidades cognitivas tras un ictus.
«La actividad física […] principalmente en la fase crónica de la rehabilitación (más de 3 meses) mejora el rendimiento cognitivo tras un ACV».
«La combinación el entrenamiento aeróbico y de fuerza, mejora los resultados en evaluaciones neuropsicológicas objetivas […] concretamente, en parámetros relacionados con la atención y la velocidad de procesamiento».
Efectos del entrenamiento en AF sobre la cognición
¿Qué nos sugieren los resultados?
Los resultados apoyan, que mediante la AF podríamos mejorar la atención y la velocidad de procesamiento. Lo primero que deberíamos de realizar es ponernos en manos de neuropsicólogos especializados, y por supuesto, seguir sus indicaciones. Existen multitud de aspectos cognitivos que podrían verse alterados tras un ictus/ACV, entre los cuales la atención y la velocidad de procesamiento, representarían una parte pequeña de ellos. Por tanto, ante cualquier alteración cognitiva, ponte en manos de neuropsicólogos especializados en daño cerebral adquirido o neurorehabilitación.
Este estudio nos propone que podríamos mejorar la atención y la velocidad de procesamiento gracias al ejercicio físico de combinando aeróbico y fuerza. No pueden defender mejoras cognitivas en otras funciones como efecto del ejercicio físico debido al pequeño número de estudios que relacionen actividad física y otras funciones cognitivas. Lo cual no quiere decir ni que mejoren ni que no mejoren, simplemente, el apoyo para recomendarlo necesita de más estudios que lo recomienden.

«Lo primero que debemos de realizar si sufrimos alteraciones cognitivas, es ponernos en manos de neuropsicólogos especializados»
Respecto al tipo de ejercicio, las intervenciones que combinaban ejercicio aeróbico (EA) y ejercicio de fuerza (EF) dieron los mejores resultados, así como los de EF y equilibrio que también fueron positivos. Éstos resultados también apoyan las recientes guías en las que se recomienda EA tanto en la fase aguda como en la crónica de la rehabilitación de un ACV.
«En los casos en que sea recomendado por el equipo médico, deberíamos de incorporar la actividad física en fases crónicas de la rehabilitación […] pudiendo obtener efectos positivos de la misma en las funciones cognitivas»
Sin lugar a dudas, antes de realizar AF tras un ictus, deberías de asesorarte con tu médico especialista y seguir sus instrucciones al pie de la letra. Recurrir a un equipo especialista y seguir sus recomendaciones aumentará la seguridad de la práctica de ejercicio físico.
Otro de los aspectos que nos sugiere este meta-análisis es que se puede mejorar el rendimiento cognitivo en la fase crónica de la rehabilitación de un ACV. En el presente estudio, de media, se inició tras 2.62 años. Por lo tanto, enfatizan en la importancia de incorporar el EA y EF en fases post-agudas de la rehabilitación, con la finalidad de obtener efectos positivos sobre la recuperación cognitiva.
Por último, os dejamos la referencia para que, el que quiera más información, pueda consultarla.
Effects of physical activity on poststroke cognitive function: A meta-analysis of randomized controlled trials (2017). Oberlin LE, Waiwood AM, Cumming TB, Marsland AL, Bernhardt J & Erickson KI . Stroke 48:3093-3100. Hoy os presentamos un trabajo realizado por investigadores del Department of Psychology, y Center for the Neural Basis of Cognition, de la Universidad de Pittsburgh en conjunto con The Florey Institute of Neuroscience and Mental Health, de la Universidad de Melbourne, Australia. Éste meta-análisis ha sido publicado en la revista Stroke en 2017, una de las revistas más relevantes en el campo del accidente cerebrovascular(ACV)-ictus.