¡Al agua tod@s!

¡Al agua tod@s!

Con la llegada del verano, una sensación de que nos vamos a derretir, todos nos acordamos de una piscina o la playa para refrescarnos y aliviar ese calor infernal que podemos llegar a alcanzar en estas fechas.

Ahora vamos a centrarnos en el daño cerebral, ¿es bueno el medio acuático? ¿sirve para algo más que para refrescarse? La respuesta la vamos a dar desglosada gracias a una revisión publicada en 2018, «Efectividad de la terapia acuática en pacientes con accidente cerebrovascular: una revisión sistemática»

Este estudio incluyó un total de 13 estudios con un total de 336 personas con ACV, la mayoría fueron personas en una etapa crónica. Las instalaciones fueron preferentemente en piscina terapéutica pero dos incluyeron piscina convencional.

Basado en la evidencia científica con busquedas en bases de datos como Pubmed, Scopus o web of Science, el objetivo de esta revisión fue clarificar resultados de un trabajo en agua midiendo variables como:

  • Equilibrio (Escala de Berg, pueba de alcance funcional, test de apoyo monopodal, test de levantarse y sentarse 5 veces, Functional Ambulation Categories, Rivermead Movility Index, Community Balance and movility test
  • Marcha (test de los 2 min, 6 min, 8 min y 10 min; Functional gait assessment, Test timed up and go.
  • Función Cardiorrespiratoria (Test de cinta rodante o cicloergometro)
  • Función Muscular (electromiografia)
  • Tono Muscular (Escala de Ashworth)
  • Evaluación de funcionalidad (Indice de Barthel o Medida de la independencia)
  • Calidad de vida (cuestionario SF-36)

El trabajo fue una media de 6 semanas, con una duración de media de sesión de 30 min. El trabajo dirigido por profesionales fue basado en diferentes métodos que no nos centraremos en el apellido de cada método. Los resultados según esta revisión son bastante positivos.

Los resultados en el equilibrio, que fue estudiado en siete estudios concluyeron mejoras en los diferentes test empleados. La segunda variable expuesta es la marcha, en la que 6 estudios comparados no son concluyentes para afirmar si es beneficioso el ejercicio acuático sobre una mejora significativa en la marcha. El tercer punto, es la función cardiorespiratoria, donde se encuentran mejoras en los dos estudios expuestos. La fuerza muscular, son dos estudios que afirman la mejora en parametros relacionados con la fuerza muscular, al igual que un estudio que refiere la función muscular donde nos describe en valores electromiograficos una mejor coordinación agonista-antagonista. Los dos ultimos puntos relacionados con las actividades de la vida diaria de una persona que sufre un ACV, muestran mejoras en ciertos items que no especifica el autor.

Con todos estos datos y con el mayor agracedimiento al autor de la revisión citada al final, os animamos a pasar un verano con una finalidad refrescante, divertida y beneficiosas para tod@s.

Muchas gracias por la lectura desde el equipo de Neuralfit y como siempre esperamos que os haya gustado.

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